La hija de las flores o Todos están locos
Gertrudis Gómez de Avellaneda
La hija de las flores o Todos están locos
Gertrudis Gómez de Avellaneda
PERSONAJES
FLORA
TOMASA, jardinera, esposa de
JUAN CANTUESO
EL BARÓN, padre de
DOÑA INÉS DE POVAR
DON LUIS, sobrino de
EL CONDE DE MONDRAGÓN
BEATRIZ, nodriza de DOÑA INÉS
CRIADO 1.º
CRIADO 2.º
La escena pasa en una casa de campo de las inmediaciones de
Valencia, y a corta distancia del mar. Época para los trajes, siglo
presente, allá por los años de 10 a 20
Acto primero
Jardín espacioso, con grupos de frondosos rosales y
otros arbustos floridos. A la derecha del actor, fachada
y puerta de una casa de campo; al fondo, una verja con
puerta que da entrada al jardín; detrás de la verja,
casi en el centro, un poco hacia la izquierda, pero
también en el foro, una pequeña glorieta o cenador,
cubierto de verdura. Dos bancos de piedra a derecha e
izquierda del proscenio, y algunas sillas rústicas. Al
levantarse el telón comienzan a aparecer los albores
matinales
Escena I
Tomasa y Juan
(Salen ambos de la casa.)
TOMASA ¡Jesús! si amanece apenas.
¿A qué privarme del sueño
a tales horas?
JUAN ¡Eh! calla;
que es un potro de tormento
la cama, con calor tanto.
TOMASAPara mí no; sin objeto,
sin motivo madrugar...
JUANMujer, según reza el pliego
recebido ayer, ¿no vienen
de aquesta finca los dueños,10
hoy veintisiete de junio?
TOMASA¿Y qué?
JUAN ¡Qué!... seis aposentos
mandan preparar; ¡es nada!
y hay que tenerles almuerzo
prevenido, y muy temprano.
TOMASA¡Ya! Si te tomas a pecho
lo que no es de tu encumbencia...
Somos aquí jardineros
y nada más.
JUAN Yo no digo
que no; pero el amo mesmo,20
desque murió el tío Robles
(que Dios lo tenga en su reino),
de su propio puño y letra
me escrebió en estos conceutos:
«Juan, en tanto que decido
quién ha de ocupar su puesto,
tú harás en todo y por todo
las veces del probe muerto.»
De lo dicho acá, dos meses
van corridos, y de nuevo30
nada ocurrió; conque, ansí,
soy mayordomo de hecho.
TOMASA ¡Pues!, ¡oficio sin salario
le place al amo, lo creo!
Como te ven un Juan Lanas,
abusan.
JUAN Que agusen, bueno;
el caso es que yo hablo gordo
y gozo todo el respeuto
de mayordomo. ¿No has visto
que a mí mismo, a Juan Cantueso, 40
vuelve a escrebirle nuestro amo,
y con letrones tan gruesos?
(Saca un papel.)
TOMASADame acá. Con mi jaqueca
de ayer, casi no recuerdo
lo que dice la tal carta.
JUANLee y verás.
TOMASA Sí que leo.
(Leyendo.)
«Buen Juan, tu antigüedad en mi servicio, y las otras
circunstancias que te recomiendan, merecen la
preferencia que hago de ti, para anunciarte que mi hija
y yo hemos determinado pasar algunas semanas en esa casa
de campo, donde almorzaremos, si Dios quiere, mañana
veintisiete de junio.»
JUAN¿Ves?
TOMASA ¡Qué antojo repentino!
JUAN¿Qué hemos de hacer?... lo tuvieron.
TOMASA (Que continúa leyendo.)
«Acaso antes que nosotros, llegarán mis amigos el conde
de Mondragón y su sobrino don Luis»...
Conque, ¿también convidados?
(Representando.)
Pues, señor, yo me divierto.
¡Tanta gente a que atender,
sin más criada que el trastuelo60
de Blasa, que es tan inútil,
tan holgazana!...
JUAN Pacencia.
El amo...
TOMASA El amo es un viejo
insufrible, estrafalario.
Ha seis años por adviento,
que pisó aquellos umbrales
la vez postrera.
JUAN Es muy cierto;
un día estuvo y no más.
TOMASAComo es la corte su anhelo,
allá se fue desde entonces70
hasta hace poco que ha vuelto
a Valencia, y -según dicen más maniático y más terco
que nunca.
JUAN Vamos, Tomasa,
recuerda que el pan comemos
en su casa, y no te pongas
a murmurar sus defeutos.
Cada uno cual Dios lo hizo.
TOMASADe lo que más me sorprendo
es de que venga su hija.80
JUANPor conocerla me huelgo.
TOMASAYo, de moza, tuve entrada
en aquel semiconvento
de su tía.
JUAN En paz descanse.
TOMASAComo hay algún parentesco
entre Beatriz, su nodriza,
y mi padre, el privilegio
de visitarla alcanzaba,
y en verdad que era un portento
de hermosura por entonces90
doña Inés; no sé si luego...
JUAN¡Bah! de aquel tiempo al presente,
veinte años hay de por medio.
TOMASADime, ¿y vendrá la Beatriz
con doña Inés?
JUAN Volveremos
a ver la carta.
(La saca.)
TOMASA No, hombre.
Si Beatriz viene, me alegro
del antojo del Barón;
llegue en buen hora.
JUAN Tu afeuto
por ella es justo; no hay cosa100
más natural.
TOMASA(Con ironía.)
¡Por supuesto!
¡Como se porta tan bien!...
Ya ves, no rompe el silencio
que guarda, va para un año;
y aun hace más no merezco
que, de memoria en señal,
me haya mandado un pañuelo,
una cinta, un alfiler...
¡Venga! ¡Venga! Yo prometo
que me ha de hallar una cara,110
que, quiera o no, la dé miedo.
JUANMujer, pues no haces justicia;
que a la Beatriz le debemos
el estar doce años hace
en posesión del empleo
que nos da el pan.
TOMASA Me parece
que no estábamos hambrientos
allá en casa del Marqués,
cuidando su hermoso huerto,
cuando el Barón nos llamó120
-de la nodriza al empeño para darte plaza igual
a la que dejabas.
JUAN Niego
la igualdá, que gano aquí
el doble, y a más campeo
por mi respeuto en la casa.
TOMASAY a no ser por mis aumentos,
¿hubiera yo a Castellón
dejado? No, ni por pienso.
El Marqués era un buen amo,130
¡y qué jardines aquéllos!...
JUANAllá, Tomasa, hizo Dios
un milagro en favor nuestro;
pues -a falta de hijos propios nos dio el ángel a quien quiero
más que a mi alma.
TOMASA Le hace daño
de ese cariño el exceso.
JUAN¿Daño?
TOMASA No poco: tu primo,
que hoy logra ser nada menos
que capitán de un buen buque140
mercante, con más dinero
que un judío, y con más años
que...
JUAN De ese asunto no hablemos.
¡Mujer! Me tiemblan las carnes,
¿qué digo carnes?, los güesos,
al recordar que has querido
entregarle mi embeleso
a un extraño.
TOMASA A un viejo rico,
solterón sin heredero,
y pariente tuyo.
JUAN ¡Calla!150
TOMASAQuiere tener el consuelo
de prohijar a una joven
honrada...
JUAN Yo no me meto
en lo que él quiera.
TOMASA ¡Egoísta!
¿No ve tu cariño ciego
lo mucho que gana Flora
si, según promete hacerlo,
tu anciano primo la adopta,
y cuando muera...?
JUAN Acabemos.
¿Quisieras tú que mi niña,160
revuelta con marineros,
corriese por esos mundos
siempre al capricho del viento?
TOMASAA México va Beltrán,
y éste es su viaje postrero.
Bien sabes piensa fijarse
en aquel tan rico suelo,
donde ya tiene una casa
y tierras, y...
JUAN Buen provecho.
TOMASASi adopta por hija a Flora,170
como anhela...
JUAN No consiento.
TOMASAPues le impides su ventura.
JUAN¡Llevársela allá, tan lejos!
¡No quiero, no! ¡Voto a cribas!
TOMASAConque, ¿no cedes?
JUAN No cedo.
TOMASA¿No me das gusto?
JUAN No doy.
TOMASA¿Te rebelas?
JUAN Me rebelo.
TOMASASaldrá del puerto mañana
la Tisbe.
JUAN ¿Sí? Le deseo
feliz viaje.
TOMASA Y por ser tú180
tan obstinado y tan necio,
pierde la niña un buen padre
que la deparaba el cielo.
JUANSin padres vino a este mundo,
y se pasará sin ellos.
TOMASACorriente; pero ¡cuidado
con la lengua!... Te lo advierto.
No hay que hablar con los señores
de Flora, ni del misterio
de su origen.
JUAN ¿Por qué causa?190
TOMASAPrimera, porque lo ordeno.
JUANYa!
TOMASA Segunda, porque a nadie
le interesa aquel secreto;
y tercera, porque basta
para callar un suceso
saber que aunque lo oigan muchos
ninguno habrá de creerlo.
JUAN¡Eso sí! que es tan extraña
la cosa... pero ¿qué debo
responder si ven a Flora200
y me preguntan?
TOMASA ¡Mostrenco!,
respondes que es hija tuya,
y hete aquí que acaba el cuento.
Además, pueden no verla;
bien sabes cuál es su genio
y cómo huye de las gentes.
JUANLas flores son su universo.
TOMASADesde que viste aquel traje
tan rico y tan pintoresco,
que hace que al verla se rían210
pescadores y labriegos,
le agrada más andar sola,
y yo misma apenas puedo
echarla la vista encima.
¡Oh! ¡no sabes lo que peno
con la tal niña! Es muy mona,
tiene donaire, despejo,
buen corazón; mas carácter
tan caprichoso y travieso,
no vi jamás.
JUAN ¡Vida mía!,220
me tiene embobado, lelo.
¡Es tan relinda!
TOMASA ¡Y tú eres
tan padrote!
JUAN Lo confieso.
TOMASAMe la pierdes con tus mimos,
y te gastas el dinero
para adornarla a su antojo.
En fin, pues huéspedes tengo,
despertaré a los criados.
Lo que es ella, ten por cierto230
que ya no estará en la cama.
Por más que grito y pateo,
no consigo que la aurora
la halle jamás bajo techo.
JUANBueno es que madrugue.
TOMASA En cambio,
aún estará como un leño
la posma de Blasa.
JUAN Escucha...
debe haber alguien dispierto:
me parece que oigo ruido.
TOMASASí que lo hay, mas no ...
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