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Ante el tribunal del deseo:
una declaración testimonial
Gerardo Herreros - Horacio Massimino
La filosofÃa parece ocuparse sólo de la verdad, pero
quizá no diga más que fantasÃas, y la literatura parece
ocuparse sólo de fantasÃas pero quizá diga la verdad.
Antonio Tabucchi, Sostiene Pereira
Sostiene Pereira (3) es una obra que no podremos olvidar y que
dejará una huella en todo lector, reza la contratapa del libro. Y
sin dudas es asà por la riqueza literaria, argumental,
estilÃstica y también, por qué no, por el efecto de
identificación imaginaria que puede producirnos su personaje.
Intentaremos (4)en este escrito, dar cuenta del por qué hemos
dado en llamarla una novela "sobre el deseo". Seguramente, todos
los lectores se preguntan ante quién «sostiene Pereira» y nuestro
tÃtulo, es una respuesta anticipada.
Apela, argumentalmente, al registro de la novela histórica para
ubicarnos en momentos de plena guerra civil española, previos a
la Segunda Guerra Mundial, en Portugal, donde el héroe es
periodista de un pequeño y modesto diario —el Lisboa—.
La obra comienza en un cronotopo:
Sostiene Pereira que le conoció un dÃa de verano (7) (5).
Allà es donde Pereira —el protagonista— conoce a un personaje que
le cambiará la vida, o mejor dicho, le despertará un deseo que
siempre lo habitó, pero que hallándose postergado, transformó su
vida en gris y melancólica.
Bastan muy pocas páginas para que el narrador nos regale una
hipotiposis acabada sobre Pereira y sus pensamientos:
Y él, Pereira, reflexionaba sobre la muerte [...] él se
puso a pensar en la muerte. ¿Por qué? Eso, a Pereira,
le resulta imposible decirlo. (7)
Y es que justamente como sujeto, este es un punto crucial con
relación a su vÃnculo con la vida, más del lado de la muerte del
deseo o de la renuncia a éste. Le ...
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